Monthly Archives: February 2018

Loading
loading..
alex-hockett-366365-unsplash

DE LA SIMBIOSIS A LA INDIVIDUACIÓN

Cuando nacemos existe un vínculo emocional simbiótico entre madre e hijo que se extenderá en el tiempo, esta conexión es vital para que el niño pueda ir organizando su incipiente sistema psíquico con los inputs que va recibiendo de la madre para su posterior maduración. A través de mecanismos como la introyección y la identificación el niño va construyendo toda su estructura mental para poder ser funcional en el mundo al que acaba de emerger.

Podemos lograr a través de un método como el autoanálisis, la comprensión de estas secuencias en el desarrollo psíquico, además de los mecanismos defensivos, compensaciones y adaptaciones que fueron instituidos y luego internalizados como parte constitutiva de nuestro yo.

A medida que el niño crece comienza gradualmente a separarse de su progenitora tomando consciencia de sus propias capacidades y de su propio estado de separación, sus límites se están configurando dando lugar al sí mismo. Cuando la madre interfiere en este proceso necesario de separación, se pueden producir fijaciones en este estado, dando lugar a disfunciones y patologías que se irán expresando posteriormente en la vida del niño, la madre al no poder aceptar la maduración e individuación de su hijo puede provocar un grave daño en su mente.

Nuestra individualidad nos pertenece, pero debido a la necesidad imperativa de nuestro sistema psíquico de recibir información del exterior para su formación y estructuración, si este proceso no se produce correctamente, puede quedar dañado en alguna fase y posteriormente estos fallos pueden perturbar gravemente nuestra expresión como individuos en el mundo.

Es importante entender, que el modo en que nuestro proceso de individuación tuvo lugar es nuestra herencia psicológica para el resto de nuestras vidas y es allí donde deberíamos mirar si queremos comprender, porqué patrones de comportamiento y pensamiento disfuncionales tienen lugar repetidamente sin ningún sentido. Un proceso de individuación bien formado es fundamental para gozar de salud psíquica, poder sentar las bases de nuestra identidad nos da seguridad y pone límites a lo foráneo, a lo que ya no nos pertenece, liberándonos de introyectos psíquicos patológicos.

Si nuestros vínculos simbióticos de nuestra infancia fueron disfuncionales se seguirán expresando en el presente porque formarán parte de nuestro sistema psíquico constitutivo, al no haberse podido configurar un yo fuerte, podemos ver como muchas de nuestras creaciones en el presente no tienen la solidez ni la fuerza necesaria para permanecer en el tiempo. No debemos subestimar la proyección que tienen en nuestra vida nuestros vínculos emocionales primigenios, llegar a entenderlo puede ser la clave para poder, en caso necesario, identificar las fuerzas perturbadoras que siguen estando activas en nuestro sistema psíquico.

ryoji-iwata-474369

¿ POR QUÉ UN AUTOANÁLISIS ?

Explorar las profundidades de nuestra mente, como reza el célebre aforismo griego “conócete a ti mismo”, nos da la posibilidad de entrar en el templo del saber y descubrir a través de un análisis minucioso, que fuerzas operan en nuestra psique y como está conformada nuestra psicodinámica. Fundamentalmente no nos conocemos en profundidad, sabemos quiénes somos, pero desconocemos como hemos llegado a serlo y que mecanismos actúan en nuestra mente para que cada día sigamos siendo.

El autoanálisis es una vía regia para acceder al entendimiento sobre nosotros mismos, nos proporciona información inestimable para poder entender el funcionamiento de los niveles profundos de nuestra mente.

En ella encontramos interaccionando el sistema cognitivo y el sistema emocional, con las emociones de enlace, que van catalogando todas las impresiones que son recibidas desde nuestro mundo externo, el autoanálisis nos enseña de dónde vienen los verdaderos sentimientos que dirigen cada decisión que tomamos, generalmente emociones desconectadas de nuestro sistema consciente.

Esto quiere decir que la mayoría de nuestras motivaciones provienen de circuitos cognitivos que se crearon en el pasado y han permanecido inalterables en el tiempo en modo automático. El autoconocimiento nos da la posibilidad de cambiar la motivación ciega en la mayoría de elecciones que tomamos en nuestra vida, y entender el origen y la psicodinámica de nuestros estados emocionales.

El gobierno mesurado de nuestras acciones nos acerca más a lo que realmente somos, el autoanálisis nos ayuda a estructurarnos a través del conocimiento, aprendiendo a desechar todos los fantasmas del pasado producto de una inadecuada gestión emocional.

Entender cómo se formateó en sus inicios nuestro sistema psíquico y que fuerzas estaban operativas en esos momentos, nos dará las claves para poder actuar en situaciones conflictivas en el futuro. El autoanálisis nos dota de herramientas para poder llevar a cabo una introspección profunda, que pueda vencer las defensas con las que nos vamos a encontrar, interpretar los síntomas o trastornos y escoger las vías para obtener un nuevo equilibrio. Finalmente aprenderemos a utilizar todo nuestro material psíquico, prestando más atención a todo lo que pensamos y dejando de estar desconectados de la mayor parte de nuestros comandos, que a través del trabajo autoreflexivo sabremos cómo programar de nuevo.

 

Para saber más sobre autoanálisis puedes visitar mi canal de youtube

 

 

 

 

diego-martinez-397368 (1)

IDEAL DEL YO

Cuando buscamos entender cómo se formó nuestra autoestima debemos retroceder en el tiempo y revisar un tipo de introyecto psíquico adquirido en nuestra temprana edad al que Freud acuño como Ideal del Yo, allí encontraremos todas nuestras adquisiciones psíquicas de valor, en referencia a modelos o patrones paternos, de nuestros educadores y en general de toda la sociocultura en la que crecimos.

Este ideal rige toda nuestra actividad desde la sombra, es nuestro “Yo referencia “ que hemos construido con el tiempo y al que intentamos siempre adaptarnos o imitar.

Esta instancia psíquica se formó en nuestra niñez y funciona en nuestra mente de una forma totalmente inconsciente, es decir no somos conscientes en cada elección que tomamos, en qué grado afecta este modelo que tenemos sobre nosotros mismos. Este ideal de Yo está compuesto por imágenes ambivalentes sobre nosotros, por un lado encontramos todas las imágenes positivas recibidas por todo el cariño nutritivo de nuestros progenitores y cuidadores y por otro lado las imágenes de inferioridad generadas por las muestras de rechazo percibidas.

Somos mucho más complejos de lo que pensamos y esta incorporación simbólica de todas nuestras relaciones externas nos da una significación pero nos aleja de nuestra verdadera esencia.

A través de un proceso de análisis o autoconocimiento con el tiempo podremos vivenciarnos al margen de una imagen creada de deseos y expectativas familiares. Es importante entender que si nos quisieron y no proyectaron sus frustraciones sobre nosotros podremos con esta imagen que tenemos idealizada de nosotros mismos funcionar, pero si no nos quisieron y proyectaron todas sus frustraciones sobre nosotros, el resentimiento, la culpa y la inferioridad marcarán nuestra vida.

Desechar este programa automático que impide que seamos felices y productivos es un paso necesario cuando la disfunción nos inmoviliza. No poder liberarnos de este entramado de creencias, que se constituyeron en referencia a terceros, quiere decir que jamás podremos contactar con lo que somos realmente, solo con lo que creemos ser, modelado en un pasado remoto.

Layout mode
Predefined Skins
Custom Colors
Choose your skin color
Patterns Background
Images Background