Reflexiones psicoanálisis

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LA CULPA: ESA INCÓMODA EMOCIÓN

May 21, 2018

La culpa es uno de los sentimientos más desoladores que podemos experimentar en nuestro devenir, por esta razón es una de las emociones más reprimidas dentro de nuestro sistema psíquico, generalmente subyace detrás de la ira y de la agresividad.

El odio que profesamos hacia fuera y que siempre sentimos justificado, tiene un componente muy alto de culpa interna, debido a la  intensa carga emocional que conlleva, nos produce mucha angustia reconocerla  y necesitamos proyectarla hacia el exterior para garantizar nuestro equilibrio psíquico. La culpa es un comportamiento aprendido que proviene de la educación recibida de nuestros progenitores, la cual se fundamenta en las normas de la sociedad y la religión, estas creencias y dogmas son introyectados desde nuestra tierna infancia en nuestro sistema de valores.

Este sentimiento inculpatorio que hemos heredado de nuestro ambiente familiar se enlaza con un sentimiento totalmente inconsciente de culpa interna que se elaboró cuando éramos muy pequeños, al destruir u odiar los objetos internos, cuando no recibíamos la gratificación o la atención que necesitábamos.

La culpabilidad se utiliza para manipular y castigar, produciendo en nuestro sistema emocional efectos devastadores que se manifiestan en la forma de remordimiento, autorecriminación, masoquismo y finalmente en la forma pasiva del sentimiento de víctima. No solemos entender que nuestros errores y elecciones son la consecuencia natural del aprendizaje, por lo tanto inevitables, al no poder tramitar ni asimilar este angustioso sentimiento de culpabilidad, como mecanismo defensivo, nuestro yo lo transforma en odio y victimismo proyectando la culpa fuera de nosotros, así se consigue mantener el conflicto reprimido en lugar de tomar consciencia y responsabilizarse por él.

Existe, por lo tanto, en nuestro psiquismo la necesidad de encontrar un enemigo expiatorio, en el mundo siempre existe alguien o algo contra lo que luchar, así externalizamos nuestra culpa para poder seguir funcionando. La forma activa de la autorecriminación es la proyección, en su forma pasiva la culpa toma la forma de víctimismo de la cual nuestro ego se nutre en forma de energía negativa.

Al no poder tomar contacto con la verdadera naturaleza de la emoción esto nos aleja de todo lo positivo que la culpa puede hacer por nosotros, que es ayudarnos a desarrollar humildad y aceptación de nuestras limitaciones, además de ser una gran herramienta de aprendizaje.

La sensación de fracaso que nos provoca puede socavar gravemente nuestra autoestima, al despertar la desaprobación de las figuras parentales interiorizadas, por eso generalmente intentamos huir de este sentimiento que nos empequeñece y nos hace sufrir enormemente. Desde la cuna hemos aprendido que la culpa es un instrumento para controlar a los demás, la sociedad en la que vivimos también la emplea para acusar y buscar sin cesar a quién incriminar, si no sabemos tramitar adecuadamente nuestros sentimientos de culpa estamos indefensos, primero ante nosotros mismos y segundo ante nuestra comunidad, que se sirve de esta vulnerabilidad interna del ser humano para manipular sin encontrar resistencia alguna.

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RESISTENCIA AL CAMBIO

May 13, 2018

El cambio requiere siempre enfrentarnos a lo nuevo, nuestro organismo gasta mucha energía en mantenernos a salvo y seguros, incluso de nuestros propios conflictos internos, generados en diferentes instancias de nuestra mente, por lo tanto aunque sea algo deseado, el cambio siempre genera incertidumbre y esto no le gusta a nuestra psíque que intentará defenderse de ella, generalmente de una forma inconsciente.

Este mecanismo también lo vemos reflejado en el transcurso de algunos tratamientos analíticos produciéndose una reacción terapéutica negativa y que consiste en un tipo de resistencia a la curación que resulta difícil de superar.

El problema surge cuando se va a conseguir un progreso o mejoría, el paciente se empeora, aquí vemos como los resortes defensivos psíquicos impiden el avance, donde la proliferación de los síntomas se explica por el retorno de lo reprimido. Esta reacción negativa es una exacerbación de la sintomatología en ausencia de factores externos y puede presentarse de distintos modos, unas veces como exacerbación de la sintomatología física, otros como aumento de la sintomatología psíquica o de los conflictos caracterológicos.

Las personalidades narcisistas son los que más suelen presentar este tipo de reacción, las personas con neurosis narcisista carecen según Freud de la facultad de transferencia, estos sujetos rechazan la intervención del terapeuta pero no con hostilidad sino con indiferencia. Parece que el paciente prefiere en cada etapa del tratamiento analítico, la persistencia del sufrimiento que padece, a su curación o mejoría, esta es una forma particularmente intensa de resistencia inconsciente al cambio, durante el tratamiento, luego de un progreso frente a lo nuevo en el ámbito del análisis.

Toda resolución parcial de la patología debería tener como consecuencia, lo que es normal en otros pacientes, una mejoría o una desaparición de los síntomas, esta fuerza inconsciente que se resiste al tratamiento nos muestra el enorme poder que poseen los estamentos mentales reprimidos que no han logrado acceder a la consciencia.

La reacción terapéutica negativa es una de las circunstancias más desafiantes para un analista que deberá utilizar todo su arsenal terapéutico para desactivar y desarmar una mente que se resiste con energía a reestructurarse para sanar.

Si estos resortes defensivos aparecen con tanta fuerza incluso cuando queremos curarnos de alguna disfunción, podemos imaginar que ocurrirá cuando debamos enfrentarnos a cambios estructurales en nuestra vida: que siempre habrá una fuerza inconsciente en nuestro interior que se resista a ellos. Debido a esta dinámica es tan difícil a veces conseguir que los cambios propuestos se puedan consolidar, solo el conocimiento de estos mecanismos defensivos de nuestra mente y su funcionamiento, nos puede garantizar el poder identificarlos y neutralizarlos.

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CONFLICTOS INTRAPSÍQUICOS

April 19, 2018

Cuando nos sentimos bajo presión solemos hacer un análisis de la situación para tratar de descubrir que es lo que perturba nuestro bienestar, buscando en el exterior, intentamos identificar sucesos que puedan ser el origen de nuestro malestar. Pero si aprendemos a volver nuestra mirada y empezamos a autoanalizarnos, hay una serie de dinámicas internas que empezarán a manifestarse a nuestra consciencia y éstas son los conflictos intrapsíquicos.

Estos conflictos se producen entre instancias de nuestra propia personalidad, en las mismas entrañas del yo y se refieren a conflictos surgidos entre dos tendencias opuestas dentro de uno mismo.

Aceptar esta realidad es difícil porque nuestra organización narcisista, nos impide muchas veces, que podamos conectar con el verdadero origen de las situaciones conflictivas que vivenciamos en nuestra vida, debido a que siempre buscamos fuera de nosotros el problema. El conflicto intrapsíquico se produce entre las instancias conscientes, representantes de los aspectos defensivos controlados por el yo y el inconsciente, donde reina el deseo y lo reprimido, lucha que genera mucho desgaste y padecimiento.

A través de la identificación de estos conflictos internos, podemos contactar con una serie de patrones inconscientes que se originaron cuando se formó nuestro sistema psíquico, estos patrones intervienen sin darnos cuenta de una forma compulsiva y repetitiva en la toma de decisiones.

Poder identificar estas dinámicas internas nos libera de una serie de cargas, que al no haber sido previamente contactadas ni reconocidas, se proyectaban de una forma totalmente inconsciente a todo nuestro mundo relacional. Como no sabemos cómo se formó nuestra mente y nuestra personalidad, ni que dinámicas siguen activas en nuestros estratos más profundos, la existencia de este material intrapsíquico es desconocido por la mayoría de nosotros.

A través de métodos introspectivos tenemos la posibilidad de hacer conscientes todos estos estados internos, esto por sí mismo, nos brindará la posibilidad de entender y superar los conflictos desde una nueva perspectiva. Asimilar nuestras propias incongruencias es algo sumamente valioso para poder encarar los desafíos de la vida cotidiana con un nuevo nivel de energía psíquica, que se verá enormemente incrementada, al estar finalmente libres de los propios enfrentamientos internos.

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IMAGO: VIVIR A TRAVÉS DE UNA FANTASÍA

April 1, 2018

Nuestra mente funciona como un caleidoscopio configurando multitud de imágenes especulares al mismo tiempo, alguna de ellas conforman la red de fantasías que componen parte de nuestro mundo interno y que tendemos a tomar como reales. Como el concepto de imago, que en psicoanálisis se utiliza para designar las improntas primordiales de las figuras parentales, son imágenes idealizadas e inconscientes que tenemos de las personas que han sido importantes para nosotros en la niñez, estas imágenes ideales aún siguen ejerciendo una fuerte influencia en la edad adulta.

La imago es nuestro  espejo familiar, cuando te miras en él te ves inconscientemente cómo te miraron tus padres, allí está la información que recibes cuando te buscas a ti mismo.

Es decir que siempre prevalecerá el patrón afectivo que recibiste en tu tierna infancia y con él construirás los pilares con los que irás formando tu personalidad, inconscientemente eres el producto de la “neurosis “parental. Nos cuesta vernos como realmente somos, esta imagen inconsciente tiene mucho peso en nuestro psiquismo, es un introyecto insertado tempranamente en nuestra mente mientras estábamos desarrollando nuestra identidad.

Esta figuración producto de ideas ajenas, será la base con la que construiremos nuestro sentido de autovalía, desde el nivel de consciencia en el que existimos, nos es muy difícil aceptar que coexisten estamentos en nuestra psique que no controlamos y que además forman parte estructural de nosotros mismos. Solo un profundo autoanálisis puede desarticular esta impostura y nos puede llevar al mismísimo punto de partida, para desvelar finalmente, como se construyeron estas imágenes internas a partir de un modelo familiar inscrito.

Pueden ser imágenes positivas o negativas, pero siempre serán meras representaciones mentales de nuestros predecesores que tendrán un gran peso a la hora de decidir quién realmente somos.

Es aquí en el presente que  tenemos la capacidad de reconfigurar nuestros códigos internos para que reflejen más acuradamente nuestra particular esencia. Después de observar y entender cómo funcionan las dinámicas internas de nuestra mente, finalmente revelaremos que existen zonas desconectadas de nuestra consciencia que rigen nuestro destino imperceptiblemente, y sabremos que hasta que no logremos contactar con ellas, nuestro pasado seguirá estando vigente sin darnos cuenta, en cada decisión que tomemos en el aquí y ahora.

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LA PROYECCIÓN

March 14, 2018

Es habitual sentir en secreto que los demás siempre son los que nos agravian, son los que están equivocados, los culpables de que nuestro mundo no funcione como debería, pero cuando analizamos las situaciones desde una mirada más profunda y desde la información que nos puede brindar un auténtico método de autoconocimiento, vemos que en multitud de tesituras, estamos utilizando un mecanismo de defensa psíquico que se llama proyección.

Proyectamos de forma totalmente inconsciente, donde atribuimos a otras personas los propios motivos, deseos o emociones, es una forma de ocultación de parte de nuestra vida psíquica y es una consecuencia directa de la sanción o censura interna ante temores, frustraciones e incluso conflictos no resueltos.

Este tipo de mecanismo puede dar lugar a comportamientos poco adaptados que dificultan la convivencia enormemente, todos proyectamos en mayor o menor medida, pero hay proyecciones verdaderamente patológicas que cuando son excesivas pueden ser peligrosas para la integridad psíquica. Esto sucede cuando tenemos un yo muy débil o escindido, que esta alienado de la realidad, al proyectar nuestras propias ideaciones fuera, se convierten en delirios, como los de grandeza, omnipotencia o persecución. Pero sin llegar a estos extremos tan disfuncionales, el mecanismo es utilizado habitualmente como una dinámica psicológica, que intenta evitar fragmentar la imagen que tenemos autoconstruida sobre nosotros mismos.

Hemos crecido utilizando este mecanismo que nuestra mente ha programado para protegernos, pero esto no quiere decir que sus efectos en nuestra vida no tengan consecuencias, sobre todo a nivel relacional. Proyectar nos dificulta enormemente conectar con las personas que queremos, porque tienen que asumir una carga psíquica y emocional que no les pertenece, y a la larga, la relación siempre se resentirá por el desequilibrio que esta dinámica produce.

Cuando nos comprometemos a desarrollar nuestro crecimiento interno, todos los psicodinamismos defensivos deben identificarse y como consecuencia de ello, fortaleceremos nuestro yo y nuestra proyección en el mundo va a poder consolidarse con más fuerza, siendo nuestras relaciones más auténticas y menos disfuncionales.

Una vez reconocidos todos nuestros temores, deseos y conflictos no resueltos, ya no necesitará nuestra mente, proyectarlos fuera de nuestro sistema, porque estarán asimilados en nuestro psiquismo desde la consciencia y podremos finalmente hacernos cargo de todos nuestros lastres.

 

 

 

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DE LA SIMBIOSIS A LA INDIVIDUACIÓN

February 26, 2018

Cuando nacemos existe un vínculo emocional simbiótico entre madre e hijo que se extenderá en el tiempo, esta conexión es vital para que el niño pueda ir organizando su incipiente sistema psíquico con los inputs que va recibiendo de la madre para su posterior maduración. A través de mecanismos como la introyección y la identificación el niño va construyendo toda su estructura mental para poder ser funcional en el mundo al que acaba de emerger.

Podemos lograr a través de un método como el autoanálisis, la comprensión de estas secuencias en el desarrollo psíquico, además de los mecanismos defensivos, compensaciones y adaptaciones que fueron instituidos y luego internalizados como parte constitutiva de nuestro yo.

A medida que el niño crece comienza gradualmente a separarse de su progenitora tomando consciencia de sus propias capacidades y de su propio estado de separación, sus límites se están configurando dando lugar al sí mismo. Cuando la madre interfiere en este proceso necesario de separación, se pueden producir fijaciones en este estado, dando lugar a disfunciones y patologías que se irán expresando posteriormente en la vida del niño, la madre al no poder aceptar la maduración e individuación de su hijo puede provocar un grave daño en su mente.

Nuestra individualidad nos pertenece, pero debido a la necesidad imperativa de nuestro sistema psíquico de recibir información del exterior para su formación y estructuración, si este proceso no se produce correctamente, puede quedar dañado en alguna fase y posteriormente estos fallos pueden perturbar gravemente nuestra expresión como individuos en el mundo.

Es importante entender, que el modo en que nuestro proceso de individuación tuvo lugar es nuestra herencia psicológica para el resto de nuestras vidas y es allí donde deberíamos mirar si queremos comprender, porqué patrones de comportamiento y pensamiento disfuncionales tienen lugar repetidamente sin ningún sentido. Un proceso de individuación bien formado es fundamental para gozar de salud psíquica, poder sentar las bases de nuestra identidad nos da seguridad y pone límites a lo foráneo, a lo que ya no nos pertenece, liberándonos de introyectos psíquicos patológicos.

Si nuestros vínculos simbióticos de nuestra infancia fueron disfuncionales se seguirán expresando en el presente porque formarán parte de nuestro sistema psíquico constitutivo, al no haberse podido configurar un yo fuerte, podemos ver como muchas de nuestras creaciones en el presente no tienen la solidez ni la fuerza necesaria para permanecer en el tiempo. No debemos subestimar la proyección que tienen en nuestra vida nuestros vínculos emocionales primigenios, llegar a entenderlo puede ser la clave para poder, en caso necesario, identificar las fuerzas perturbadoras que siguen estando activas en nuestro sistema psíquico.

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¿ POR QUÉ UN AUTOANÁLISIS ?

February 12, 2018

Explorar las profundidades de nuestra mente, como reza el célebre aforismo griego “conócete a ti mismo”, nos da la posibilidad de entrar en el templo del saber y descubrir a través de un análisis minucioso, que fuerzas operan en nuestra psique y como está conformada nuestra psicodinámica. Fundamentalmente no nos conocemos en profundidad, sabemos quiénes somos, pero desconocemos como hemos llegado a serlo y que mecanismos actúan en nuestra mente para que cada día sigamos siendo.

El autoanálisis es una vía regia para acceder al entendimiento sobre nosotros mismos, nos proporciona información inestimable para poder entender el funcionamiento de los niveles profundos de nuestra mente.

En ella encontramos interaccionando el sistema cognitivo y el sistema emocional, con las emociones de enlace, que van catalogando todas las impresiones que son recibidas desde nuestro mundo externo, el autoanálisis nos enseña de dónde vienen los verdaderos sentimientos que dirigen cada decisión que tomamos, generalmente emociones desconectadas de nuestro sistema consciente.

Esto quiere decir que la mayoría de nuestras motivaciones provienen de circuitos cognitivos que se crearon en el pasado y han permanecido inalterables en el tiempo en modo automático. El autoconocimiento nos da la posibilidad de cambiar la motivación ciega en la mayoría de elecciones que tomamos en nuestra vida, y entender el origen y la psicodinámica de nuestros estados emocionales.

El gobierno mesurado de nuestras acciones nos acerca más a lo que realmente somos, el autoanálisis nos ayuda a estructurarnos a través del conocimiento, aprendiendo a desechar todos los fantasmas del pasado producto de una inadecuada gestión emocional.

Entender cómo se formateó en sus inicios nuestro sistema psíquico y que fuerzas estaban operativas en esos momentos, nos dará las claves para poder actuar en situaciones conflictivas en el futuro. El autoanálisis nos dota de herramientas para poder llevar a cabo una introspección profunda, que pueda vencer las defensas con las que nos vamos a encontrar, interpretar los síntomas o trastornos y escoger las vías para obtener un nuevo equilibrio. Finalmente aprenderemos a utilizar todo nuestro material psíquico, prestando más atención a todo lo que pensamos y dejando de estar desconectados de la mayor parte de nuestros comandos, que a través del trabajo autoreflexivo sabremos cómo programar de nuevo.

 

Para saber más sobre autoanálisis puedes visitar mi canal de youtube

 

 

 

 

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IDEAL DEL YO

February 1, 2018

Cuando buscamos entender cómo se formó nuestra autoestima debemos retroceder en el tiempo y revisar un tipo de introyecto psíquico adquirido en nuestra temprana edad al que Freud acuño como Ideal del Yo, allí encontraremos todas nuestras adquisiciones psíquicas de valor, en referencia a modelos o patrones paternos, de nuestros educadores y en general de toda la sociocultura en la que crecimos.

Este ideal rige toda nuestra actividad desde la sombra, es nuestro “Yo referencia “ que hemos construido con el tiempo y al que intentamos siempre adaptarnos o imitar.

Esta instancia psíquica se formó en nuestra niñez y funciona en nuestra mente de una forma totalmente inconsciente, es decir no somos conscientes en cada elección que tomamos, en qué grado afecta este modelo que tenemos sobre nosotros mismos. Este ideal de Yo está compuesto por imágenes ambivalentes sobre nosotros, por un lado encontramos todas las imágenes positivas recibidas por todo el cariño nutritivo de nuestros progenitores y cuidadores y por otro lado las imágenes de inferioridad generadas por las muestras de rechazo percibidas.

Somos mucho más complejos de lo que pensamos y esta incorporación simbólica de todas nuestras relaciones externas nos da una significación pero nos aleja de nuestra verdadera esencia.

A través de un proceso de análisis o autoconocimiento con el tiempo podremos vivenciarnos al margen de una imagen creada de deseos y expectativas familiares. Es importante entender que si nos quisieron y no proyectaron sus frustraciones sobre nosotros podremos con esta imagen que tenemos idealizada de nosotros mismos funcionar, pero si no nos quisieron y proyectaron todas sus frustraciones sobre nosotros, el resentimiento, la culpa y la inferioridad marcarán nuestra vida.

Desechar este programa automático que impide que seamos felices y productivos es un paso necesario cuando la disfunción nos inmoviliza. No poder liberarnos de este entramado de creencias, que se constituyeron en referencia a terceros, quiere decir que jamás podremos contactar con lo que somos realmente, solo con lo que creemos ser, modelado en un pasado remoto.

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PSYCHIC ENTROPY

January 15, 2018

In our physical reality there is a natural law referring to the energy available in a closed system that over time generates disorder, this wear is called entropy and is responsible for everything has a limit of expiration, in living beings is equivalent to disease, old age and death. But before reaching this outcome life has a purpose that is evolution, which allows growth, learning and change to be possible, in fact the ability to retain information is what makes the experience possible.

The biological systems evolve with a purpose that is to progress, their existence is directed to find ways of being and relating more profitably.

Things when they grow, for a certain period of time reduce their entropy, this is where we have to fix our attention, in a continuous process of change and readaptation. In our mind the available energy manifests itself in the form of instinctive forces, impulses, desires, feelings and emotions, when the information that is in the inaccessible part of our psyche begins to disorganize the conscience due to the internal pressure, the internal disorder happens or psychic entropy, a personality disorder that undermines its effectiveness.

The psychic system must readjust its structure to remain compatible with its environment and avoid disturbances that cause it to enter into crisis, this is the pulse we must constantly maintain to win the assault on disease and suffering, we need an incessant transformation and work with our psychic introjects to try to maintain homeostasis in our system. Organizations and systems that do not renew tend to disappear or to become extinct, only those organizations that evolve, that remain in continuous innovation of their processes, are called to endure over time, to evolve is to overcome one situation and assume the next.

Develop our self-understanding and lower our psychic entropy, is the desirable result to be able to modify through a large number of possibilities to a state of greater profitability.

The psychoanalytic technique can be a great ally of us to achieve the necessary reorganization that is needed, to reach higher stages of order in our mind, by sublimating the energy of impulses and unresolved conflicts that are retained in the non conscious part of our psychism. Due to the release of this stagnating potential, the available psychic energy increases and our Being can transfuse the environment through its choices and creations, more order and empowerment, which help to lower the entropy of the system in which it exists, a Greather Whole that evolves thanks to the progress of its parts.

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SER CONSCIENTE

January 3, 2018

 

La consciencia nos da la facultad de conocer nuestra propia existencia pero también es la base de nuestra identidad, nuestro espacio subjetivo, allí encontramos quienes somos realmente, no por lo que atesoramos como conocimiento sino el tipo de persona que logramos Ser, podríamos confundirla con nuestra capacidad mental, pero la consciencia va más allá de ser un programa diseñado para poder ser funcional en esta realidad física.

Esta entidad que no se acoge a ninguna ley material,  forma nuestra unicidad y se nutre de la calidad de nuestras decisiones, es decir, de las verdaderas motivaciones que subyacen a las elecciones que tomamos diariamente en nuestras vidas.

Ser consciente, es tomar contacto con esta realidad que nos conforma y nos permite entender qué necesitamos para desarrollarnos en ella. Nuestra unidad de consciencia no está exenta del proceso evolutivo que sufren todos los sistemas, necesita crecer y avanzar en su desarrollo para escapar del proceso destructivo entrópico, es decir para eludir el desorden, el caos que nos conduciría a estadios cada vez más involucionados en nuestro desarrollo.

Si entendemos que el amor es un nivel de frecuencia e información fundamental y constitutivo en este universo, podemos deducir que nuestra consciencia resuene y se expanda con estados de cooperación y armonía y se contraiga con acciones destructivas contra la existencia.

Para poder incrementar nuestra calidad esencial deberíamos cambiar nuestras actitudes egóicas por actitudes más empáticas y altruistas, posibilitando que la compasión sea quien guíe nuestras acciones y no el miedo defensivo que nos aísla de los demás. Es una necesidad para el conjunto de nuestra especie que así sea, debido que nuestra realidad consensuada está formada por todas nuestras individualidades, que al final determinan en qué mundo vivimos. Un bajo nivel de consciencia nos limita a un panorama estrecho sin perspectiva, donde priman las decisiones con un alto nivel de codicia para ganancias rápidas a corto plazo.¿ Cómo podemos construir algo con fundamento si cada elemento del sistema solo mira para sí mismo? Debemos entender que sin un avance cualitativo en nuestras acciones, que son al final el reflejo de lo que somos, no existe progreso y nuestra realidad puede convertirse en altamente inestable, peligrando todo el conjunto del que formamos parte.

Nuestra madurez aumenta cuando podemos tener una visión más amplia de conjunto y reducir así nuestros desequilibrios para la estabilidad de la red que formamos todos.

Ser consciente nos descubre que no vivimos aislados en un mar de datos, sino que todo cobra sentido desde la perspectiva que unifica, crecer nos implica profundamente en la estructura de un Todo, el cual evoluciona también cuando lo hacemos como individuos. Un alto nivel de consciencia nos exhorta a aprender a respetar al prójimo, porque al final no hay porvenir sin haber entendido que todos formamos parte de una entidad mayor que es más que la suma de sus pequeñas individualidades. Conducir nuestras vidas como si viviéramos aislados del resto, perjudica enormemente el entramado estructural del que formamos parte, nuestras acciones son como ondas que propagan sus efectos en su avance, modificando nuestra realidad en cada momento. Elegir Ser más consciente nos beneficia enormemente amplificando nuestras posibilidades para construir una existencia mucho más eficiente, fructífera y gratificante.

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