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EL SELF INMADURO- LA MAQUINARIA INTERNA DEL SELF I

En un contexto psicológico denominamos persona a un ser concreto, definido por su carácter singular y único, pero el aspecto más importante para entender la complejidad de lo que somos es que no es una formación hecha, definitiva sino un proceso concreto que se dilata en el tiempo. La singularidad de nuestra persona está compuesta por elementos o rasgos psíquicos que interactúan dinámicamente entre sí y forman la estructura o personalidad que modula la forma de pensar, sentir, actuar e interpretar la realidad y con la retroalimentación que recibimos a través de lo externo conformamos el modo en que nos vemos y al mundo que nos rodea. En esta configuración interna existe una organización intrapsíquica privada y no observable directamente, que cada persona construye de forma única durante el transcurso de su vida y éste sería el aspecto nuclear de la personalidad al que llamamos Self o Sí mismo. Esta estructura central cognitiva mantiene el sentido de individualidad y a través de su desarrollo en el tiempo, se alcanza la personalidad madura y mentalmente sana, con un grado de autoestima que proporciona satisfacción personal y permite la integración en la sociedad en la que vive.

Con el trascurso de los años los rasgos de la personalidad serán cada vez más patentes y definirán la manera de interactuar y relacionarse con los otros, pero en realidad el grado de consciencia que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la integración de nuestros diferentes procesos cognitivos es relativamente bajo sin una autoobservación entrenada.

Es necesario el autoconocimiento para poder comprender nuestra estructura mental interna y aprender de los errores, si no desarrollamos un ego observador, este hecho nos impedirá relacionar el feedback que recibimos del entorno, como consecuencia de nuestros pensamientos y nuestras acciones. Si logramos aceptar los distintos estados de nuestro Self como propios podremos empezar a desactivar los patrones que se repiten constantemente en nuestra vida de una forma automática y alcanzar un mayor equilibrio y cohesión entre las diferentes partes constituyentes de nuestro Si mismo.

El proceso de individuación y maduración psíquica tiene lugar en diferentes etapas a través del desarrollo psicosexual y se nutre principalmente de los inputs que recibimos de nuestro ambiente, si este proceso no se produce correctamente, puede quedar dañado en alguna fase y posteriormente estos fallos pueden perturbar gravemente nuestra expresión como individuos en el mundo.

Un Self inmaduro o que no ha podido completar satisfactoriamente todas las etapas de su desarrollo psíquico padece de limitaciones importantes para conseguir una estructura interna estable y este hecho se reflejará en todos los ámbitos de la vida desde el relacional hasta el profesional. El proceso de individuación está más relacionado con los aspectos emocionales y sociales recibidos, aunque se posea un nivel intelectual elevado, un Self inmaduro siempre esconde deficiencias cognitivas y emocionales que en un momento u otro crearán perturbaciones e irán incrementando su entropía psíquica.

¿Cuáles son los aspectos o circunstancias que causan que el núcleo interno de la personalidad no pueda formarse adecuadamente?

La naturaleza de los vínculos afectivos en la infancia es crucial en el desarrollo del Self, la calidad de las experiencias tempranas con nuestros cuidadores marcará a posteriori nuestros modelos emocionales relacionales y formará nuestros patrones de apego.

El apego nos permite aprender a regular nuestro sistema emocional por lo tanto las relaciones afectivas con nuestros progenitores serán las que marcarán los patrones de seguridad y confianza para desarrollar un sistema emocional sano y ser más socialmente competentes.

Sin embargo las consecuencias de un apego inseguro son devastadoras, el Self no podrá crecer adecuadamente, convirtiendo a la persona en vulnerable e inmadura y tendrá dificultades para gestionar bien las emociones, los procesos de apego por tanto son fundamentales y necesarios para el óptimo desarrollo de nuestra identidad. Otra condición que marca profundamente nuestro devenir interno y amenaza aspectos fundamentales del Self es la existencia de traumas en la infancia, si éstos no han podido ser debidamente metabolizados por nuestro sistema psíquico, las emociones permanecerán bloqueadas y reprimidas en estratos profundos de nuestra memoria.

El modo de supervivencia de nuestro psiquismo a circunstancias estresantes en edades tempranas se consigue con el despliegue de mecanismos que le permitan sobrevivir y uno de ellos son los patrones de respuesta disociativos, que actúan retirando la atención a los estados emocionales internos, esto se traduce en una desconexión interna que con el tiempo producirá una falla de maduración del sistema de regulación afectivo del hemisferio derecho.

Los efectos a largo plazo de las deficiencias crónicas en la protección y atención emocional en los primeros años de vida producen una falla en la capacidad de nuestro Self de autoregularse y gestionar el estrés emocional. Hemos de resaltar que las experiencias infantiles dañinas no necesariamente han de ser traumáticas o producir algún tipo de trastorno o patología, siempre que se pueda tener capacidad de respuesta y expresar emocionalmente el daño, el psiquismo podrá afrontar con éxito las contingencias. Como vemos las condiciones iniciales en las que ha evolucionado nuestro sistema psíquico son fundamentales a la hora de conformar un Self maduro con el que lidiar el resto de nuestra vida y cuando persiste la condición de inmadurez en el tiempo es debido a la poca autoobservación interna que la mayoría de personas realizan para alcanzar un crecimiento equilibrado de su sistema psíquico. El autoconocimiento debería ser una asignatura obligatoria en el programa educativo de nuestros jóvenes para desarrollar mentes lúcidas con capacidad de autogestión y autoregulación emocional, todo un reto para la sociedad actual que adolece de graves carencias fruto del vacío y la desconexión interna de sus componentes.